lunes, 25 de julio de 2011

En(tres)suspiros





Si hace tres años hubiéramos coincidido fuera de la misma cafetería, y
hubiéramos tenido los mismos tres minutos para conocernos, ninguno de
los dos hubiera cedido. Y es que hace falta algo mas que ponerle ganas
al asunto, hace falta algo más que promesas que se abalancen directo a
los pies y besos acertados para intentar culminarlo todo. Para serte sincero
no recuerdo de lo que hablamos esos tres minutos mientras alguien se
quedaba sin palabras para decir que era demasiado tarde para llegarse
a conocer. Quién sabe si el tiempo nos dijo todo, o si la indiferencia del color
de tus zapatos se quitara la molestia de arremedarnos y decirnos la completa verdad. Ahora es que se vienen todas esas preguntas con las que decidimos no lidiar para olvidarnos de que antes de amarnos fuimos dos extraños que sujetaban otras manos y besaban otros labios.
Tú sabes que nada de esto tiene razón, que lo que decidimos memorizar
fue tan solo por el miedo de saber quien era el que se recostaba a tu lado
mientras tú te quitabas los zapatos al borde de tu lado de la cama. Y al abrir
los ojos sigo sin comprenderlo. Por donde sea que te mire no se quien te
trajo hasta mi y si tu cuerpo debería ser tan preciosamente perfecto. No se
diferenciarte desnudo o abrigado porque hay más que calor y piel entre
nosotros. Quién nos podrá decir si aquel hombre que te sujetaba de la mano
era algo más que tu amante o quien te envió hasta mí y todo lo que somos.
Quién podrá decirnos que estuvimos totalmente equivocados desde el
momento en que miraste hacia la dirección acertada. Y que el que reconocieras
era mi antiguo amante, y el café de la otra esquina, y el recuento de los daños,
no haya sido una sola necesidad de poner las palabras sobre el mantel de
margaritas.

Hoy se nos hace tarde para recordar porque estamos tan juntos y tan lejos
de aquel lugar. Hoy es que por fin decidimos mirar un segundo hacia atrás,
por el retrovisor, todo bañado de colores dorados e imágenes ignotas, y saber
porque seguimos celebrando nuestro aniversario como si en realidad supiéramos
la verdad acerca del amor.

Hoy nos quedamos sin memoria y sin lugar de bienvenida.

jueves, 26 de mayo de 2011

Lo que no abandona la memoria.




No tengo prisa de verte en ninguna parte, ni de aceptar o dar por hecho que
no nos queda nada más por decir. Las velas se han fundido, tus pies tienen frío,
las fiestas ya se han celebrado y no hay que llegar temprano a ningún lugar.
Nuestro destino está mas allá de nuestros caminos volviéndose a cruzar,
más allá de un montón de cartas escritas a mano, más allá de una perra
soledad que nos clava los dientes por la noche.
Hemos aprendido más que saber besarnos a distancia, más que reconocer
nuestras caras en medio de un secuestro mundial. Ahora tenemos más que
un par de entradas al cine, más que una buena botella de vino o ascensores
donde atascar nuestra despedida; tenemos más que muchas ganas de
abrazarnos, más que planes de una vida juntos. Si lo piensas por un momento,
Amor, ahora lo tenemos todo porque no necesitamos nada.
No necesito más invitarte a cenar, ni hacer fila para comprar esas entradas
para el concierto de esta noche, no necesito llegar temprano a casa
para esperar alguna llamada.
Somos afortunados, no tenemos nada pero tenemos lo que todos quieren.
Tenemos falta de algo, ausencia de abrazos, falta de compromiso, capricho de
quererlo todo a medias. Eso de lo que hablo, que no se ve y no se siente,
esa única razón para salir en tu cumpleaños y comprarte una torta para no
celebrarlo con nadie.
Desde hace meses somos los únicos que quedamos. Somos los afortunados.
Y no nos quedan mas sueños ni esperanzas, somos lo suficientemente libres
para ser los mas felices sobre la tierra. Por fin soltamos la cuerda,
por fin nos liberamos de la libertad. Por fin nos han dejado solos….

Fantasias Ocultas


Te amo de noche mucho más que de día. Es absurdo decirlo pero
encuentro en tus manos esa palmera que me cubre del sol
encandilado que deteriora mi piel.
Tu cabello se ve tan delicado al caer por tu frente, que me
figura las cataratas en donde estaría dispuesto a morir por otro beso tuyo.
Creo que merezco ser amado ¿No lo crees?
Quiero mostrarte que puedo caminar por mi mismo, sin ayuda de manos y muros ajenos.
Y eres todo lo que veo cuando siento que voy a caer.
Y tus ojos me provocan todo eso de lo que nunca he querido hablar.
Porque se que puedo estar mal y destruir lo hasta ahora construido.. Así que
creo que debería ir al espectáculo de la cálida emoción de Amar, de saber
que tan ingrata es la forma en que un hombre puede amar a otro Hombre.

De esa forma me lo guardo para mí. Y aún puedo fantasear con nuestro futuro, pero eso me lo guardo para mí…

viernes, 8 de abril de 2011

Requiero.




Un sol con interruptor; una cosmonave que me salve
un florero de risas; unas clases de baile.
Dejar de ser extranjero de mi propio cuerpo;
estornudar la sangre que repite tu recuerdo.
Un soplete que incendie mis labios con el llanto de los te quiero;
y que me claves la mirada con martillo,
y me cuides del viento que rasca la piel con sus dientecitos;
decirle a la gente que no soy al que ven, que no oyen lo que digo,
que no siento lo que muestro;
que sepas leerme entre líneas y con acentos
darte un beso en el ojo así ves que te quiero;
Quiero y requiero traerte conmigo o bien, llevarme contigo
quemarme la lengua, hacerla tostada
y que la comas con mermelada de rosa mosqueta;
quiero escupir los cerrojos que hay en tu cielo;
abrirte la boca y llenarte de diptongos
para gritarte que hoy te requiero conmigo y en luna menguante
la vida no es sólo mojar la pluma en el tintero.