martes, 6 de enero de 2009

Dibújate en Mi.


Dibújame una casa en lo alto de tu cielo, donde las orillas son alcanzables y es posible desnudarte sin quitarte la ropa.
Llegaste y me has dado la segunda oportunidad de enamorarnos que todos tenemos. Y es que comenzaba a tocar fondo dentro del pasado que no me dejaba leer calendarios de este año. Ahora estoy dispuesto a mirarte de perfil sin saber que piensas; a esconderte en el armario hasta que el invierno pase y los matices polares mueran; a lavarte la sonrisa fingida mientras me dices la tristeza que guardan mis ojos; a montarte en una canción que hable de nosotros dos.
Dame un poco de tu todo, una seña de gracia, un ademán de amores prohibidos que me diga por donde volver cuando me pierda; una cinta de tu voz para arrullarme.
Y entre tanto y entre poco, nos transformamos desnudos en uno solo, cambiando la realidad y lo que sabemos de ella.