
Para el siempre habrá un bocado de Adán o una costilla rota.
Y será porque lo amo que no lo dejo quebrantarse.
Será porque lo envidio que no lo dejo quedarse.
Será porque lo aprecio que no lo tomo de la mano.
Será que lo pronuncio que no puedo sacarlo de mi cabeza.
Será que lo detesto que no puedo terminar de amarlo.
Será que lo compadezco que no me miro al espejo.
Será que lo tenía tan consentido que ahora no avisa a donde va.
Será que se ha ido que no me ha traído mi cigarro y mi café.
Será siempre un punto suspensivo que no se cuando terminar esto
No hay comentarios:
Publicar un comentario